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estafas
en el aeropuerto
Al
llegar al aeropuerto de Praga, el costo del pasaje que nos cobraron los
taxistas por unos 15 minutos de viaje a nuestro hotel fue exagerado. La
mejor forma de desplazarse del aeropuerto al hotel es en bus o en metro. Un
taxista nos quiso llevar al hotel por 900 CZK al ver que acabamos salir del
metro y no nos orientábamos. Al echar un vistazo al mapa, descubrimos que el
hotel estaba a 3 minutos andando de allí. Me alegra el hecho de no haber
cogido el taxi, porque nos hubiera timado olímpicamente.
Los
taxistas de Praga intentan robar a turistas cobrando recargo por cualquier
chorrrada. Asegúrese que el precio establecido y pactado es final.
Entre los nuevos
trabajadores que van a marcharse para Darlington es Ivan Krausko, de 53
años, ex-oficial militar quien no pudo encontrar trabajo en los últimos dos
años y medio, supuestamente por la alta tasa de desempleo. Al sido
preguntado como acabó el viernes anoche con la pandilla de gamberros
ingleses, encogió los hombros y dijo: „Llevo más de 20 años trabajando en el
ejército, para mí no es algo nuevo o excepcional … tengo mucha experiencia
con ello“.
La mala fama de los
colegas del señor Krausko data de los tiempos de comunismo cuando mucha
gente eran compinches y agentes del servicio de inteligencia checoslovaco
STB y pagados por escuchar las conversaciones sostenidas en los asientos
traseros. Corren rumores que la mayoría de ellos roba despiadadamente
practicando sus experiencias del STB a los clientes que se atreven a
cuestionar los precios. Durante una discución escandalosa los taxistas
condujeron al asiento trasero los eléctrodos para propinar a los clientes un
choque eléctrico. Al principio de este año, el alcalde mayor de Praga, Pavel
Bém, decidió proceder contra los taxistas corruptos y deshonestos después de
haberse disfrazado de turista y haber sido robado. En respuesta recibió un
par de cartas amenazadoras con las advertencias
como „ No te
quitamos el ojo de encima“ que llevaban la firma „servicios de taxis“.
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